viernes, 24 de noviembre de 2017

El Caribe también se hunde.


Los nativos de Isla Cangrejo, en Panamá, decidieron mudarse al continente antes de que el mar termine por sumergirlos. Serán el primer pueblo del mundo en abandonar oficialmente sus tierras por el cambio climático
Por Maximiliano Monti
DW, 23 de noviembre, 2017.- En una noche de cataclismo, cuenta el célebre mito de Platón, los dioses enviaron un batallón de incendios y terremotos tan intenso que el reino utópico de la Atlántida se hundió para siempre en el océano. La sublimación platónica, inspiración para la mitología marina por más de 2.300 años, podría ser el espejo de otros futuros sumergidos: Tuvalu, las Islas Marshall, las Maldivas y las Fiyi, esta última a cargo de la presidencia de la Conferencia Mundial del Clima en Bonn (COP 23, por sus siglas en inglés).
Acompañando el destino de estos estados-islas del Pacífico que están desapareciendo por el aumento del nivel del mar, en el Caribe, la pequeña comunidad panameña de Gardi Sugdub, asentada en la Isla Cangrejo, acordó el mes pasado con el gobierno de Panamá mudar sus habitantes al continente.

“A través de intensas gestiones iniciadas en 2010, se ha decidido el traslado de su población a 300 viviendas que se van a hacer en el continente para 1500 personas. El gobierno nacional dispuso un presupuesto de casi 10 millones de dólares para ese traslado porque la isla se está achicando y la población está creciendo”, dice a Deutsche Welle (DW) Anelio Merry, jefe de la Secretaría de Información y Comunicación del Congreso Guna, entidad rectora de las comunidades indígenas que viven en el archipiélago de San Blas, oficialmente conocido como Guna Yala.

Los recursos se agotan



Esta comarca habitada por más de 30.000 nativos de la etnia Guna, una colección de 365 pequeñas islas e islotes de exuberantes paisajes, tiene su capital en El Porvenir, pequeña isla-ciudad en la que coexisten la agricultura de subsistencia, la pesca en barca, la producción de artesanías y el turismo. Llegan diariamente a sus breves pistas de aterrizaje avionetas para llevarse pescados, langostas, cangrejos, calamares y pulpos a los restaurantes de Ciudad de Panamá. Tan efímero es el espacio disponible que varias islas de la región están completamente urbanizadas. La ecuación es irrefutable: la población aumenta, el territorio desaparece, los recursos se agotan y los isleños, para mal peor, arrancan el coral de los arrecifes para crear diques naturales en un esfuerzo por salvar sus costas.
“Al punto de que tuvimos que adelantar un mes nuestras asambleas –dice Merry–, que se hacían en noviembre, por la amenaza de la marea y los fuertes vientos. En la comunidad de Hernando Lupi, que está asentada en una isla alargada, en ambos lados del territorio empezó a entrar el agua. A finales de los 90 ya la comunidad de Ugupseni había planteado la necesidad de su traslado al continente, un proyecto que se llamó ‘Ugupseni 2000’, pensando que para entonces la gente de esa isla ya se habría mudado. Pero hasta el sol de hoy eso no ocurrió.”

Refugiados climáticos


El caso de Gardi Sugdub es aun más emblemático. Su diminuto territorio, capaz de ser recorrido en cuatro minutos de punta a punta, fue el primer lugar del mundo en aplicarse una legislación internacional vinculada a los llamados refugiados climáticos. Una misión de la organización Displacement Solutions (DS), con sede en Ginebra, Suiza, y especializada en el desplazamiento forzado de personas, visitó la región de Guna Yala en marzo de 2014 para aplicar los “Principios de Península sobre el Desplazamiento Climático dentro de los Estados”, el primer instrumento jurídico internacional para proteger los derechos de los desplazados climáticos reconocido por Naciones Unidas.
El análisis resultante, llamado “Informe de misión” y publicado en agosto de 2015, adelantaba ya por entonces la voluntad de la propia población de escapar del hacinamiento, de la erosión de la tierra y la desaparición de tierras agrícolas. Sin embargo,  explica la organización citando a los miembros del Comité de la Barriada, una minoría de ancianos “no quieren mudarse (porque) allí han vivido toda su vida y allí quieren morir”.

¿Una futura Atlántida?



El proceso se hará, de acuerdo a lo planificado, en casi 20 hectáreas del continente, donde también está prevista la construcción de una gran escuela pública, otra razón que urge a los Gardi Sugdub a abandonar la tierra de sus ancestros. “La gente ahora empieza a tomar en serio el cambio climático –explica Marry–, pero ni siquiera desde el Departamento Panameño de Vivienda se ha llevado información científica a la población para entender cómo el aumento del nivel del mar nos va a afectar gravemente en 20 o 30 años”.
Han sido muchos quienes desde hace siglos plantearon teorías sobre dónde quedaba exactamente la Atlántida: en el Mediterráneo, el Atlántico, el Oceáno Índico. Pero quizá no se trata sólo de la leyenda de una ciudad hundida, sino de una profecía con valor autocumplido. Cuando el último habitante de Isla Cangrejo abandone el lugar, en uno o dos años, atrás habrá fundado la primera Atlántida moderna.
----
Fuente: DW: http://m.dw.com/es/el-caribe-tambi%C3%A9n-se-hunde/a-41332429

Fuente: Servindi

jueves, 23 de noviembre de 2017

Argentina: El genocidio indígena, eje de una jornada pública.

“Juntos por la tierra, ajena”, acrílico de Ulises González
Por Red de Investigadorxs en Genocidio y Política Indígena en Argentina
¿Cuáles son los intereses que están detrás de la nueva avanzada contra los pueblos originarios? ¿Por qué nuestro país se construyó a partir de un genocidio indígena? ¿Cuáles fueron y son las prácticas genocidas desde el Estado Nacional? ¿Cómo se siguen expresando esas prácticas en la actualidad? ¿Y cuáles son las posibilidades de reparación histórica?
Esos serán algunos de los disparadores de la “Jornada Genocidio Indígena en Argentina. De la violencia colonial a la criminalización actual”, que se realizará el jueves 23 de noviembre en la Ciudad de Buenos Aires con la presencia de expositores y expositoras de distintos puntos del país provenientes del ámbito académico, de organizaciones de militancia indígena y de otros colectivos sociales.
Una invitación a reflexionar sobre la relación Estado Argentino-Pueblos Originarios, desde los inicios de la violencia colonial a la actual criminalización de las comunidades. Habrá paneles de exposición, espacios de intercambio y una muestra artística. Será el jueves próximo (23 de noviembre) en el Centro Cultural Paco Urondo de Buenos Aires.
La actividad –en la que se entregarán certificados de asistencia- es libre, gratuita y no requiere inscripción previa, pero está sujeta a la capacidad de la sala. Se desarrollará desde las 9 hasta las 17.30 en Centro Cultural Paco Urondo de la Universidad de Buenos Aires, ubicado en 25 de Mayo 201, CABA.
La idea es compartir las nuevas líneas de investigación en torno al concepto de “genocidio indígena” y también debatir -en un encuentro abierto al público- cuestiones relacionadas a las formas de violencia estatal, las fronteras, los territorios, las memorias, las represiones, las resistencias, los medios de comunicación, las reparaciones, los desafíos y las propuestas a futuro. Entre otras, estarán presentes las universidades nacionales de Buenos Aires, del Comahue, del Centro de la Provincia de Buenos Aires y Río Negro.
El encuentro es organizado por la Red de Investigadorxs en Genocidio y Política Indígena en Argentina, una organización que reúne el trabajo de profesionales de distintas disciplinas sociales y artísticas -Antropología, Historia, Sociología, Educación, Comunicación, Cine, etc- con el objetivo de fundamentar científicamente el uso del concepto de “Genocidio” para explicar los procesos de consolidación y avance estatal de fines del siglo XIX en la naciente República Argentina y cómo operan en la actualidad.


Entre otros, expondrán Diana Lenton, Walter Delrio, Alexis Papazian, Valeria Mapelman, Luciana Mignoli, Marcelo Musante, Mariano Nagy, Pilar Pérez, Adrián Moyano, Lorena Cañuqueo, Darío Aranda, Noolé Cipriana Palomo, Enrique Mases, Carina Lucaioli, Lorena Barbuto, Sara Ortelli, Luciano Literas y Lorena Rodríguez.
Asimismo, los artistas Marcelo Bronstein, Gustavo Larsen, Ulises González, Cristina Piffer y Hugo Vidal expondrán al trabajo de hacer visible el genocidio indígena desde el arte, ya que sus obras abordan masacres indígenas, procesos históricos de sometimiento y formas actuales de intervención en el espacio público, entre otros aspectos. Por último, el payador Wilson Saliwonczyk ofrecerá un breve cierre musical donde promete improvisar desde las Campañas al Desierto, pasando por las masacres de Napalpí y Rincón Bomba, hasta el contexto actual.

¿Qué es la Red?

Desde 2004, la Red de Investigadorxs en Genocidio y Política Indígena en Argentina trabaja en  articular los esfuerzos de profesionales de diferentes disciplinas y diversos puntos del país, interesados en profundizar sobre el concepto de Genocidio aplicado al proceso que afectó y afecta a los pueblos indígenas preexistentes a la conformación del Estado argentino.
La organización nace a partir de la iniciativa conjunta de la antropóloga Diana Lenton y el historiador Walter Delrio en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA –donde tiene su sede- y hoy está compuesta por investigadores/as de disciplinas sociales y artísticas e integrantes de organizaciones indígenas que desarrollan sus tareas en distintos puntos del país buscando tener participación en diversos espacios, territorios y luchas.
La Red nació con el objetivo aportar pruebas concretas y documentadas que dieran argumento sólido a la práctica genocida llevada adelante por el Estado y el posterior proceso de invisibilización de identidades indígenas en todo el país.
En 2010, publicó el libro “Historia de la Crueldad Argentina. Julio Argentino Roca y el genocidio de los pueblos originarios”, coordinado por Osvaldo Bayer y editado por El Tugurio. Ese trabajo colectivo de divulgación -reeditado en 2012 y 2013- explica cómo se dieron las prácticas genocidas en diversos escenarios y sus consecuencias posteriores. Además ha producido diversos artículos académicos, notas periodísticas y piezas audiovisuales, así como también tiene una activa participación acciones para acompañar a comunidades en demandas por desalojos, crímenes de lesa humanidad, etc.
En pocos días, se publicará en Bariloche el segundo libro de la Red “En el país de nomeacuerdo. Archivos y memorias del genocidio del estado argentino sobre los pueblos originarios (1870-1950)” (Editorial UNRN) en el cual se profundizan algunos conceptos y se siguen generando argumentos ante los discursos hegemónicos que persisten en situar las conquistas como gestas civilizadoras.

Foto: Pressenza
----
Fuente: pressenza: goo.gl/qfWjXg

miércoles, 22 de noviembre de 2017

Prostíbulos del capitalismo.


Emir Sader
Resumen Latinoamericano/Pagina 12, 17 de noviembre 2017.

Los mal llamados paraísos fiscales funcionan como prostíbulos del capitalismo. Se hacen allí los negocios turbios, que no pueden ser confesados públicamente, pero que son indispensables para el funcionamiento del sistema. Como los prostíbulos en la sociedad tradicional.

Conforme se acumulan las denuncias y las listas de los personajes y empresas que tienen cuentas en esos lugares, nos damos cuenta del papel central y no apenas marginal que ellos tienen en la economía mundial. “No se trata de “islas” en el sentido económico, sino de una red sistémica de territorios que escapan a las jurisdicciones nacionales, permitiendo que el conjunto de los grandes flujos financieros mundiales rehuya de sus obligaciones fiscales, escondiendo los orígenes de los recursos o enmascarando su destino.” (La era del capital improductivo, Ladislau Dowbor, Ed. Autonomia Literaria, Sao Paulo, 2017, pag. 83)

Todos los grandes grupos financieros mundiales y los más grandes grupos económicos en general están tienen hoy filiales o incluso casas matrices en paraísos fiscales. Esa extraterritorialidad (offshore) constituye una dimensión de prácticamente todas las actividades económicas de los gigantes corporativos, constituyendo una amplia cámara mundial de compensaciones, donde los distintos flujos financieros ingresan a la zona del secreto , del impuesto cero o algo equivalente y de libertad con respecto a cualquier control efectivo.

En los paraísos fiscales los recursos son reconvertidos en usos diversos, traspasados a empresas con nombres y nacionalidades distintas, lavados y formalmente limpios. No es que todo se vuelva secreto, sino que con la fragmentación del flujo financiero, el conjunto del sistema lo vuelve opaco.

Hay iniciativas para controlar en parte a ese flujo monstruoso de recursos, pero el sistema financiero es global, mientras las leyes son nacionales y no hay un sistema de gobierno mundial. Asimismo, si se puede ganar más invirtiendo en productos financieros, y encima sin pagar impuestos, es un negocio redondo.

“El sistema offshore creció con metástasis en todo el globo, y surgió un poderoso ejército de abogados, contadores y banqueros para hacer que el sistema funcione… En realidad, el sistema raramente agrega algún valor. Al contrario, está redistribuyendo la riqueza hacia arriba y los riesgos hacia abajo y generando una nueva estufa global para el crimen.” (Treasured Islands: Uncovering the Damage of Offshore Banking and Tax Havens, Shaxon, Nicholas. St. Martin’s Press, Nueva York, 2011).

El tema de los impuestos es central. Las ganancias son offshore, donde escapan de los impuestos, pero los costos, el pago de los intereses, son onshore, donde son deducidos los impuestos .La mayor parte de las actividades es legal. No es ilegal tener una cuenta en las Islas Caimán. “La gran corrupción genera sus propia legalidad, que pasa por la apropiación de la política, proceso que Shaxson llama de `captura del Estado’”(Dowbor, pag. 86).

Se trata de una corrupción sistémica. A corrupción involucra a especialistas que abusan del bien común, en secreto y con impunidad, minando a las reglas y los sistemas que promueven el interés publico, en secreto y con impunidad, y minando nuestra confianza en las reglas y sistemas existentes, intensificando la pobreza y la desigualdad.

La base de la ley de las corporaciones e, de las sociedades anónimas, es que el anonimato de la propiedad y el derecho a ser tratadas como personas jurídicas , pudiendo declarar su sede legal donde quieran e independiente del local efectivo de sus actividades, tendría como contrapeso la trasparencia de las cuentas.” (Dowbor, pag. 86) Las coimas contaminan y corrompen a los gobiernos, y los paraísos fiscales corrompen al sistema financiero global. Se ha creado un sistema que vuelve inviable cualquier control jurídico y penal de la criminalidad bancaria. Las corporaciones constituyen un Poder Judicial paralelo que les permite incluso procesar a los Estados, a partir de su propio aparato jurídico.

The Economist calcula que en los paraísos fiscales se encuentran 20 trillones de dólares, ubicando a las principales plazas financieras que dirigen estos recursos en el estado norteamericano de Delaware y en Londres. Las islas sirven así como localización legal y de protección en términos de jurisdicción y domicilio fiscal, pero la gestión es realizada por los grandes bancos. Se trata de un gigantesco drenaje que permite que los ciclos financieros queden resguardados de las informaciones.

martes, 21 de noviembre de 2017

Lanzan portal sobre los pueblos originarios de Chile.



La iniciativa se lanzó con el objetivo de brindar información calificada sobre las prácticas culturales de los pueblos ancestrales que habitan en Chile.

Servindi, 20 de noviembre, 2017.- El proyecto “Leyendo en la Web a los Pueblos Originarios” tiene el objetivo de promover estrategias de desarrollo lector sobre el reconocimiento de las culturas originarias de Chile, destacando información y difusión de sus prácticas culturales.

El portal es trabajado por un equipo multidisciplinario de profesionales, quienes intentan fortalecer los lazos de la cultura tradicional indígena a través de material audiovisual, animaciones y contenidos escritos.

En este año, se ha fijado como meta dar continuidad a la actualización y profundización de material enfocados en los pueblos originarios de las regiones de la Araucanía, Atacama, Los Ríos, Magallanes y Antártica Chilena y Metropolitana de Santiago.

Esta iniciativa pretende poner al alcance a los lectores, desde estudiantes a público en general, información calificada sobre las tradiciones y mundo espiritual de los pueblos ancestrales que habitan en el país.

Vale mencionar que el proyecto es apoyado por la Comunidad Ser Indígena. Usted puede apreciar el portal a través del siguiente enlace: http://serindigena.org/index.php/es/biblioteca/videos.

Fuente: Servindi

lunes, 20 de noviembre de 2017

Humanizar la humanidad practicando la proximidad.



Pedro Casaldáliga (2006)

Comunicación de Pedro Casaldáliga en la recepción del Premio Internacional de Catalunya 2006
Bienvenido Presidente de la Generalitat, Pascual Maragall, mi presidente. Bienvenida Sra. Diana Garrigosa Bienvenida comitiva de la Presidencia y del Jurado del Premio Internacional de mi Cataluña.
Querido hermano Leonardo, queridas hermanas y hermanos:
Es mucha deferencia del Gobierno de Cataluña y del jurado venir hasta São Félix do Araguaia para entregarme su Premio Internacional. Me siento violento y avergonzado, por eso y porque este Premio está asociado a personas extraordinarias de la filosofía, de la ciencia, de las artes, de la promoción social. Y yo continúo siendo un «fill de Cal Lleter», un «hijo de la casa del lechero», de Balsareny, a la orilla del Llogregat, un pequeño arroyo puesto al lado de este Araguaia majestuoso

Esta deferencia de la Generalitat es motivo, a la vez, para mi gratitud, recibiendo el Premio, y para renovar en la vejez la identidad catalana con sus carismas. «Quan més anem, més tornem»: avanzando en la vida, las personas regresa a los orígenes; el arco de las vivencias se cierra en paz.

Nuevo motivo también para reasumir las causas por las cuales, dice el jurado, me otorgan, nos otorgan, este galardón singular. Las causas de los derechos de las personas y de los pueblos, sobre todo de las personas y pueblos marginados y hasta prohibidos. Causas mías, pero causas de todos nosotros, causas de esta pequeña iglesia de São Félix do Araguaia, que por ellas ya dio sudor y hasta sangre. Causas específicamente de Nuestra América: la tierra, el agua, la ecología; las naciones indígenas; el pueblo negro; la solidaridad; la verdadera integración continental; la erradicación de toda marginación, de todo imperialismo, de todo colonialismo; el diálogo interreligioso, e intercultural; la superación de ese estado de esquizofrenia humana que es la existencia de un primer mundo y un tercer mundo (y un cuarto mundo también) cuando somos un solo mundo, la gran familia humana, hija del Dios de la vida.

Siendo la primera vez que se otorga el Premio a un morador en América Latina, yo, abusando de osadía sentimental, hago cuestión de recibirlo también como «representante adoptivo» de Nuestra América. Mi paisano de Verdú, San Pedro Claver, apóstol de los negros en Colombia, y mi paisano de Sallent, San Antonio María Claret, fundador de mi congregación y arzobispo de Santiago de Cuba, aprobarán sin duda esta osadía. Nosotros, como Iglesia, lógicamente, abrazamos esas causas a la luz de la fe cristiana, en el seguimiento de Jesús y de su Evangelio: el Evangelio de los pobres, el Evangelio de la liberación. El Premi Internacional de Catalunya 2006 es nuestro, pueblo mío de la Prelatura de São Félix do Araguaia, nuestra es la gratitud a la Generalitat, nuestro debe ser el renovado compromiso. La danza mayor de Cataluña es la sardana, danza en comunión de un pueblo entero dándose las manos. En la Prelatura, la corresponsabilidad es nuestra danza de celebración y de compromiso. Juntos hemos luchado, juntos recibimos el Premio, juntos seguiremos respondiendo.

El objetivo y la mediación de todas esas causas nuestras se pueden formular en este postulado: Humanizar la Humanidad, practicando la proximidad. ¿Es una utopía? ¡El Evangelio es una utopía mayor! Adaptando la palabra del poeta, titulé así mi última circular: «Utopía necesaria como el pan de cada día». No la utopía quimérica que arribaría a un «no-lugar», sino un proceso esperanzado que navega hacia un «lugar-otro», ¡un «buen-lugar», eu-topia! Porque no aceptamos la fatalidad de ese sistema de capitalismo neoliberal que nos imponen, hecha mercado la vida, cuadradas las cabezas en un pensamiento único, bajo un macro-imperialismo político, económico, militar, cultural. «Es preciso reinventar una economía de convivencia», pedía Edgar Morin, recibiendo este mismo Premio en 1994. El pueblo guaraní habla de la «economía de la reciprocidad».

Y el pequeño pueblo myky, en este Mato Grosso, proclama como uno de sus dogmas básicos que «vivir es convivir». Sin prepotencias, sin exclusiones. Todas y todos siendo reconocidos como personas en la radical dignidad de la «raza humana». Los pueblos indígenas, normalmente, en su autodeterminación se clasifican «gente», «humanidad»; después viene el nombre, la designación particular de cada pueblo, de cada cultura, de cada historia. Identidades colectivas que configuran la Humanidad una y plural. La globalización actual, con todos sus pecados, graves, tiene como contrapartida la virtud de hacer que hoy, como nunca, la Humanidad se sienta «una». Estamos descubriendo, por necesidad, que navegamos en un mismo barco. «El choque de civilizaciones» o «la alianza de civilizaciones» son la alternativa inevitable.

Como ahora nos encontramos todos con todos, debemos optar o por chocar unos contra otros, en la intolerancia y en la agresión, o por abrazarnos en la comprensión y en la complementariedad. «Las naciones son contenido, no fronteras» afirma Baltasar Porcel, en la presentación de los discursos de los 3 galardonados con el Premi Internacional de Catalunya. Muros, «vallas», cercas, leyes de intolerancia, no son la solución humana. Los «bárbaros del sur» acabarán rompiendo las fronteras de la separación. «El hambre no tiene fronteras», gritaba el superviviente de una «patera» africana. Esos nuevos bárbaros acabarán invadiendo la tierra, la casa, la mesa, el alma de los privilegiados de un mundo primero: ¿primero en malgastar; primero en insensibilidad? La más esencial tarea de la Humanidad es la tarea de humanizarse.

Humanizar la Humanidad es la misión de todos, de todas, de cada uno y cada una de nosotros. La ciencia, la técnica, el progreso, solamente son dignos de nuestro pensamiento y de nuestras manos se nos humanizan más. Frente a ciertos jactanciosos progresos, las estadísticas anuales de ese profeta laico que es el PNUD deberían provocarnos una indignada vergüenza. «Otro mundo es posible», proclaman los foros de la alternatividad. Otro mundo es necesario. «Hacer real lo posible» es el título del último libro del economista y educador Marcos Arruda: «Una reflexión creativa y de propositiva sobre economía…, la praxis de otra economía, ya en marcha, fundada en la cooperación y en la solidaridad y la prospectiva de otra globalización, que valoriza cada persona, cada cultura y cada pueblo. Buscando un proyecto común de Humanidad a partir de la valorización y de la complementariedad de las diferencias».

El Secretario General del Consejo Mundial de Iglesias, Pastor Samuel Kobia, resumía así el tema y el propósito de la IX Asamblea del Consejo, realizada en Porto Alegre, en este mes de febrero: «Transformar el mundo juntos». El pequeño mundo del propio corazón, del propio hogar, de la vecindad, y el gran mundo de la política y de la economía y de las instituciones internacionales. Otra ONU es posible y necesaria. Ya es un consenso universal que sólo habrá paz en el mundo si hay paz entre las religiones. Y que sólo habrá paz entre religiones si hay diálogo entre las religiones. Un diálogo interreligioso, pero que sea generador de Humanidad. Porque no se trata de sentar a las religiones en una tertulia narcisista y aséptica, fuera del mundo de la pobreza, del hambre, de la guerra, del racismo, de la marginación, del miedo. El contenido central de ese diálogo interreligioso ha de ser también humanizar la Humanidad, en nombre de Dios.

Nuestro Joan Maragall, el gran poeta humano-humanista de Cataluña, formulaba lúcidamente un principio para toda fe religiosa: «Home sóc i és humana ma mesura / per tot quant pugui creure i esperar» («Hombre soy y es humana mi medida / para todo cuanto yo pueda creer y esperar»). Para nuestra fe cristiana el propio Dios tomó la dimensión humana del hombre Jesús de Nazaret. Infelizmente, durante siglos, y todavía hoy, las religiones vienen siendo, con demasiada frecuencia, fundamentalismo, división y hasta guerra. Es hora de creer en plural unidad en el Dios de la vida y del amor y de practicar la religión con justicia, servicio y compañía.

Un Dios que separa la Humanidad es un ídolo mortífero. Esa tarea primordial y común de humanizar la Humanidad se hace practicando la proximidad. El Evangelio de Lucas (10, 25-37) nos ofrece la parábola paradigmática para esa praxis humanizadora. El maestro de la ley 4 responde correctamente a la pregunta de Jesús sobre los mandamientos.

Sabía el catecismo, por lo menos en su letra. Pero «para justificarse» el doctor en religión pregunta a su vez: «¿Y quién es mi prójimo?» La respuesta de Jesús es desconcertante y provocadora; para el doctor de la ley, para todo el pueblo que escucha «en aquel tiempo» e también para nosotros que la escuchamos hoy, aquí. Prójimo es aquel o aquella a quien yo me aproximo, y el primero los caídos en el camino, las personas al margen, las mujeres violentadas y sometidas, los emigrantes sospechosos, los extraños de quien no quiero ni saber, ocupado como estoy en mis negocios o tal vez con mi culto… Yo me debo hacer prójimo descubriendo al próximo, buscándolo, acogiéndolo, dando y donándome en su servicio. Sin hacer acepción de personas. Sin miedo de contaminarme con un samaritano heterodoxo. Solamente amo al prójimo en la medida en que salgo, libre, abierto, solidario, al encuentro del próximo, aproximándome a él, aproximándole a mí. No se humaniza la Humanidad con máquinas y formulaciones (útiles en su tiempo y a su debido modo), sino con la aproximación humana de cada uno y cada una, de cada persona y de cada pueblo.

Humanizar la Humanidad practicando la proximidad. La Teología de la Liberación nos ha recordado que la verdadera ortodoxia se verifica en la ortopraxis. El propio ser de Dios «consiste en estar amando», nos dice en el Nuevo Testamento la primera carta de Juan (4, 8-16). Haber salido de Cataluña, de España, de Europa, pasar por África y venir a vivir definitivamente en este brasileño Mato Graso de esta Nuestra América me ha universalizado el alma. Y el contacto apasionado con la causa indígena y la causa negra me han ayudado a redescubrir la identidad de las personas y de los pueblos como alteridad y como complementariedad. Aproximarme «al poder de los sin poder» (Václav Havel), en la opción por los pobres, en el movimiento popular, en las comunidades de base y en las pastorales sociales, me despertó definitivamente a la indignación y al compromiso; y también a la esperanza

Agradeciendo de corazón este Premi Internacional, quiero pedir a mi Cataluña que continúe siempre abierta al mar; que, desde el alero de la casa solariega (des de l’eixida pairal), se abra siempre más al infinito mundo. Dentro y fuera de casa; con «els altres catalans» y con los emigrantes que van llegando y con toda la Humanidad. Siendo ella, libre, justa, humanizada y haciéndose proximidad de todos los pueblos de la tierra. «La clau i la lletra» de la escultura del maestro Tàpies es también una parábola de apertura y de comunicación; llave para abrir, letra para hablar. Humanicémonos siempre más, humanicemos siempre, practicando la proximidad. Muchas gracias.

São Félix do Araguaia, 9 de marzo de 2006